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viernes, 16 de octubre de 2009

Que es una fobia social - trastorno de ansiedad social

¿Qué es una fobia social?

Una fobia social es un tipo especial de miedo. Todos tenemos miedos a cosas como las serpientes venenosas, los perros rabiosos, las infecciones, los accidentes, aunque este miedo se traduce en un comportamiento de simple cautela frente a las situaciones de peligro y además el miedo AYUDA a estar alerta en la vida cotidiana en vez de INTERFERIR en ella de forma limitante y negativa.
Hablamos de fobias cuando la intensidad con la que experimentamos el miedo frente a los distintos peligros es:
  • injustificado por la objetividad del peligro
  • inoportuno (no lo sentimos en el momento apropiado)
  • desmesurado (sentimos más de lo que deberíamos)
  • interfiere nuestra vida normal de forma innecesaria, y nos reduce nuestra capacidad de acción y goce.
Aunque algunas fobias son muy conocidas, como el miedo irracional a coger el ascensor, nadar, las ratas y cucarachas, por ejemplo, en cambio en la fobia social el miedo se centra en SITUACIONES más complejas y sorprendentes, y además altera totalmente nuestra vida ya que nos vemos obligados a vivir en sociedad (a diferencia del miedo a las serpientes que puede ser inocuo si no nos toca trabajar en un zoo)
Todos solemos experimentar incertidumbre, ansiedad e inseguridad al conocer a personas nuevas, pero una vez roto el hielo, la mayoría logra convertir esos encuentros en una experiencia agradable.
En cambio las personas con fobia social experimentan un grado de ansiedad mucho más elevado en estas situaciones.
Puede ser tanto el grado de ansiedad o vergüenza que se produzcan señales físicas delatadoras (sudor, temblor muscular y de voz, rubor, etc.) que nos hacen más vulnerables e inseguros y la situación social, en vez de convertirse en un tiempo aceptable en algo agradable se transforma en algo cada vez más desagradable, con lo que nos desanima a pasar esos malos tragos y utilizar subterfugios de evitación y control de estas penosas situaciones.
El deseo que solemos tener todos de formar parte de los grupos sociales, ser valorados y apreciados se ve gravemente disminuido, con la consiguiente baja autoestima y complejo de inferioridad.
Elementos más importantes de la fobia social:
  • Preocupación por llegar a ser el centro de atención cada vez que nos encontramos con alguien.
  • Temor a propósito de que alguien nos mire y observe lo que estamos haciendo.
  • Temor a que nos presenten.
  • Temor a propósito de comer o beber en público
  • Dificultad para manejarse en comercios y relaciones administrativas
  • Terror a dirigirse a un público o grupo de amigos
  • Aversión a realizar llamadas telefónicas y realizar gestiones
  • Dificultad para confrontarse en el trabajo o hacer reclamaciones (incluso si se tiene la razón y el derecho de hacerlo)
  • Las fiestas y reuniones son una pesadilla y el comportamiento de la persona que tiene fobia social consiste en ponerse cerca de la puerta o encargarse de discretas tareas que le permitan huir de la situación.
  • Tendencia a rehuir espacios cerrados donde hay gente
  • Sensación de que todos nos miran y nos desvalorizan
  • Temor a que nuestras intervenciones parezcan ridículas, pobres o inadecuadas. Miedo a 'quedarnos en blanco'.
Algunas personas con fobia social tienden a beber alcohol para ganar así valor y desinhibición.
La fobia social puede ser algo que -a diferencia de la fobia a las serpientes- se nos haga presente cada vez que nos vemos obligados a ser el centro de atención, o si nuestra profesión implica estar expuestos a personas desconocidas con frecuencia (vendedores, actores, músicos, maestros, etc.)
También nos podemos ver obligados a hablar en público (en la escuela, reuniones de trabajo, amigos -cuando son un grupo grande-).
Algunas fobias sociales acentúan el miedo a tratar con el otro sexo a extremos que producen graves dificultades para conseguir pareja.
El miedo no es un estado emocional inmóvil, como un estado de tristeza o alegría. Se alimenta de:
  • Los estímulos temidos (estar en algún tipo de situación social que nos produce miedo)
  • La anticipación (imaginar las situaciones que podrían suceder y sentir el miedo 'como si' estuvieran sucediendo los acontecimientos temidos)
  • los mecanismos de evitación (aunque sea una paradoja el ALIVIO de subir por las escaleras AUMENTA el miedo a coger el ascensor de una persona con fobia al ascensor). Por lo tanto las conductas de 'precaución' como ponerse en un rincón, hablar poco, cruzar la acera, etc. hacen que sintamos MAS miedo la próxima vez.
  • Los pensamientos auto-críticos (del estilo "pareceré tonto/a", "debería hablar pero no se me ocurre nada". "estoy haciendo el ridículo", "parezco torpe", "me consideran inferior", etc.).
  • La falta de practica en expresión verbal (igual que la falta de ejercicio nos entumece) el expresarse DEMASIADO POCO, dificulta la facilidad y creatividad de comunicación.
  • El circulo vicioso que producen las experiencias negativas: como lo hemos pasado mal una vez tememos que la siguiente será igual o peor, con lo esta creencia hace de profecía que se auto-cumple y nos induce a estar más amedrentados e ansiosos la próxima vez, con lo que de nuevo alimentamos el temor para la siguiente ocasión.
  • La costumbre de 'repasar' y 'rumiar' lo sucedido: el no haber sido capaces de actuar con la soltura de los demás (el fóbico puede fijarse en la persona más popular y maravillosa para compararse con ella) nos genera desasosiego y ácida incomodidad personal, recordando cada uno de los pequeños detalles de impotencia y comportamiento penoso con la precisión de un latigazo, y de pronto aparecen iluminadas como por un foco las palabras y las cosas que DEBERÍAMOS haber dicho o hecho.
  • La propaganda negativa que hacemos sobre la imagen de nuestro Yo. A base de vernos torpes, inseguros, empobrecidos, poco interesantes, etc. un numero elevado de veces, entramos en la 'secta' de los 'no valgo nada', con lo que ya ni nos atrevemos a aspirar a las cosas sanas y bonitas que los demás nos parece que sí tienen derecho a tener (amor, admiración, amistad). Esto puede influir poderosamente en nuestras decisiones (aspiraciones laborales, proyectos, el tipo de pareja que nos parece adecuada, los derechos que creemos que nos merecemos, etc.) .
  • La angustia como aparición 'maldita' e 'intrusa'. Nos angustiamos por la posibilidad de sentir angustia y al percibir que nos estamos angustiando sólo por pensarlo sentimos que es una angustia incontrolable. La angustia se convierte por sí misma en el peor enemigo -más allá incluso de las situaciones que empezaron a provocar. Tenemos miedo de tener miedo, y que además ese miedo sea visible y nos delate como miedosos dignos de desprecio.

Síntomas físicos

Los síntomas de la ansiedad que aparecen en la persona que tiene fobia social cuando se expone a lo temido pueden llegar a ser el símbolo de 'lo peor' que le sucede:
  • Sequedad de boca (junto a la idea de que uno se 'atrabancará', tartamudeará, toserá, no podrá hablar, etc.)
  • Palpitaciones (el corazón parece correr demasiado deprisa o irregularmente y eso producir desmayos, ataques cardíacos, mareos, o algún tipo de colapso)
  • Temblores de manos, pies o voz que pueden ser rápidamente observados y delatarnos como 'inferiores' o 'penosos' o 'impresentables'.
  • Sudor (en las manos que luego puede que tengamos que presentar en un saludo; sudor corporal que traspasa la ropa y nos avergüenza haciendo nos aparecer como 'indeseables' o 'repugnantes')
  • Rubor (angustia + sentimientos intensos de vergüenza)
  • Falta de concentración (que nos haga olvidar datos que queríamos decir o desorganice el curso del pensamiento de modo que no sepamos de donde veníamos o a donde queríamos llegar)

¿Y la timidez?

La timidez es una forma atenuada de fobia social, y que habitualmente tenemos y disimulamos todos mejor o peor.
No sabemos si resultaremos competentes, valiosos o apreciables a los demás.
Muchas veces esto esta en agudo contraste con un ambiente familiar en el que hemos sido mimados y protegidos, aunque en otras ocasiones es todo lo contrario: un ambiente familiar autoritario y descalificador también produce futuros tímidos.
Nuestra forma de ser se hace en el ejercicio de relacionarse con los demás, es un resultado de ATREVERSE a ser delante de los demás, mezclándose y entrando en conflictos que uno aprende a ir solucionando sobre la marcha.
La persona tímida es cautelosa: no se arriesga a equivocarse, a ser rechazada o a resultar inadecuada, y como no practica no avanza, y espera que un día se levantará con la moral alta y resultará segura de sí misma por arte de gracia (y no pasando por los malos tragos y apuros que todos tenemos que traspasar para curarnos de complejos e inseguridades y para resultar hábiles amigos y relacione públicas).
Descubrir lo que somos realmente tiene algo de lanzarse al abismo de lo desconocido y explorar lo que resulta de ello, y esta es la forma mejor de superar la timidez.
Palabra a palabra obligarnos a nosotros mismos a enseñar LO QUE PENSAMOS pero también -y sobre todo- LO QUE SENTIMOS (como cuando decimos 'me moleta el humo que me hechas a la cara' o 'me gustaría que tomáramos el sábado un café juntos', o 'este fin de semana me apetece ir de excursión con unos amigos que hace tiempo que no veo').
A menudo superar la timidez es una cuestión de número de palabras (cambiar el 'si', 'no', 'tal vez' por frases de cinco minutos).
Dejarse ir hacia una frase que va a ser muy larga es como confiar en tu propio cerebro, en su auto-estimularse, refrescarse y entusiasmarse por una tarea intelectual (en el fondo le encanta, es lo suyo).
La persona tímida tiende a creer que no tiene mucho VALOR, o CAPACIDAD, pero la realidad no es exactamente esa (mucho grandes tímidos han sido perfectamente grande genios científicos o escritores) sino que UNO MISMO/A SE PONE ENCIMA UN PEDRUSCO, inhibiéndose con pensamientos de mal agüero tales como 'lo mio no tiene importancia' 'mis cosas aburren' 'mi interés no coincide con el de los demás' 'podría ofender, aburrir o molestar a alguien' o lindezas parecidas.
Este AUTO-SABOTAJE equivale a que estuviéramos pensando 'seguramente no caminaré recto y estéticamente, pareceré torpe y tropezaré' y como fruto de esta hipótesis tan poco constructiva REALMENTE hasta consiguiéramos andar mal y tropezar.
Nos cuesta encontrar un lugar en el mundo, EL NUESTRO, y en vez de ello caemos en el error de pretender ser OTROS.
Sería buena cosa rebelarnos de una vez por todas y determinarnos a ser espontáneos, aceptando luego con resignación el número amigos y enemigos que ello produzca (por lo menos seríamos felices NOSOTROS y NUESTROS amigos, y nuestra alegría decoraría como un adorno navideño el paisaje de los demás).

¿Un ataque de pánico de regalo?

El nivel de ansiedad puede subir a un punto crítico por encima del cual se produce un 'ataque de pánico' durante unos minutos en los que la persona le parece que pierde el mundo de vista, el equilibrio, o que pudiera enloquecer o estar muriendo de forma repentina.
Los mismos pensamientos de estar 'pillado' 'atrapado' y padeciendo algo 'horrible' actúa de incentivador y mantenedor del ataque. Las complicaciones de los ataques de pánico pueden ser que la persona desarrolle 'agorafobia' o miedo a tener ataques de pánico en situaciones donde ya se han producido o que parezcan una 'encerrona' (un espacio demasiado cerrado, demasiado abierto, demasiados estímulos o gente, estamos lejos o en una situación en la que haríamos un mal papel huyendo).
Algunas personas caen en el alcoholismo o en el consumo de hachis o cocaína o abusando de los tranquilizantes recetados por el médico como una forma de 'capear' estas dificultades sin resolverlas del modo adecuado.

¿Cómo afecta nuestras vidas la fobia social?

Nos empobrece reduciendo a la mitad nuestra vida social, nuestras posibilidades de ocio y progreso profesional.
La frustración que todo ello implica puede reflejarse indirectamente en forma de desánimo general (a veces es causa de caer en un depresión tras un larga etapa vital de sufrimiento) e irritación descontrolada con el circulo familiar íntimo.
Las relaciones que exigen iniciativa, sostén y aportación por nuestra parte se pueden llegar a ver gravemente resentidas y romperse.
Elimina aquellos oportunidades que suelen provenir de la actividad social (hacer amigos en el colegio o en el trabajo, participar en las equipos, promocionarse en el trabajo, etc.) . Puede ocurrirle a un fóbico social que rechace un buen trabajo solamente por el miedo que tiene a las nuevas responsabilidades, especialmente si tiene que tratar con muchas personas y hacer reuniones.

¿Soy un bicho raro?

De 1-2 por mil de los hombre y 2-3 por mil de las mujeres padecen fobia social. Es una dificultad que se conoce bien, tanto el porqué se produce como el modo en el que puede tratarse.

¿Tiene solución?

No es imposible adquirir estas dos capacidad que resolverían el problema:
  1. las habilidades expresivas, sociales y de trato que no hayamos podido adquirir en el curso de nuestro aprendizaje por razones de modelos familiares imperfectos, inadecuada intervención escolar o por las dificultades emocionales que hayan interferido.
  2. La habilidad de controlar el miedo irracional mediante distintas estrategias de enfrentamiento, control emocional e información psicoterapéutica especializada.
Una ayuda farmacológica puede ser aceptable como un medio de atemperar las dificultades iniciales, especialmente si el nivel de ansiedad produce severos síntomas incapacitantes como intensas taquicardias o ataques de pánico, insomnio y depresión.

¿Puedo solucionarlo por mí mismo/a?

  • Algunas lecturas de libros de autoayuda que tratan las fobias de una forma sencilla nos pertrecharán con una mayor comprensión del problema.
  • La práctica de la relajación, yoga, y/o ejercicio para bajar el nivel general de ansiedad.
  • Ejercicios prácticos de expresión:
    • lectura en voz alta del periódico utilizando un tono de voz alto y que tenga contenido emocional;
    • grabar un pequeño ejercicio de unos 10 minutos (5 veces a la semana) en el que contemos como si estuviéramos delante de un grupo de personas un asunto que hemos leído, visto en televisión, escuchado en la radio o hemos oído o pensado. El tema ha de ser diferente cada vez. Contra más exagerado es el tono expresando disgusto, placer, admiración, guasa, etc. más efectivo es el ejercicio. No olvidar al final añadir nuestra opinión sobre el asunto. Procurar conforme pasa el tiempo aumentar la longitud de las frases.
  • Preparar el terreno hablando en primer lugar en las situaciones mas fáciles (familiares de confianza, vecinos, compañeros de trabajo) introduciendo elementos que impliquen humor, comentarios personales y opiniones atrevidas.
  • Procurar adquirir compromisos tales como acudir a las reuniones de vecinos, religiosas o de trabajo, eventos sociales, etc. aunque nuestro papel al principio fuera modesto, pero logrando al menos familiarizarnos más con la situación grupal.
  • Hacernos un plan de EXPOSICIÓN gradual a las distintas situaciones sociales que nos agobian intentando hacer progresos pequeños pero continuados.
  • Suprimir las conductas anticipatorias que tanta ansiedad inducen al adelantar con los ojos de la imaginación mil situaciones agobiantes, humillantes y desagradables. Es mucho mejor no pensar y si tuviéramos que pasar por una situación temida, por ejemplo una boda, no sufrir hasta el momento en el que comience el banquete (y a ser posible tampoco en medio).
  • Tampoco conviene hurgar en la herida más de la cuenta, haciendo agoreras y cínicas disquisiciones de nuestro papel en el mundo. Es mejor concentrarse más en progresar que en criticarse a uno mismo.
  • Conviene facilitar el aproximamiento a los distintos ambientes estando al menos al día de las inquietudes y afanes por las que los humanos nos unimos en amistad (preocupaciones sociales, conocer la música actual, el deporte o las modas, procurando si cabe estar en un buen nivel como para poder más adelante tener algo que aportar).
  • Preocuparse por saber lo que la mayoría sabe (por ejemplo saber hacer una barbacoa, bailar, conocer los procedimientos administrativos, desenvolverse en un restaurante, etc.)
  • Disponer también de una personalidad propia (unos gustos, unas ideas conocidas, unas intereses, etc.) que pueda hacer atrayente y productiva nuestra incorporación en los grupos.
  • En los momentos de hablar en público no estar mirando con lupa nuestras sensaciones físicas perturbadoras sino los ojos de los interlocutores, y mirándolos comenzar a hablar LENTO y DETALLADO en vez de rápido y comprimido tal como el "salir rápido" del apuro nos pediría.
  • Hacer maniobras de preferencia, tales como sentarnos en el sitio de la mesa que más nos gusta y al lado de la persona que nos cae mejor o en el medio (en vez de sentarnos en el rincón más alejado y junto a la persona que menos nos gusta).
  • Si notamos que la voz nos tiembla, en vez de ultimar proseguir hasta que el efecto desaparezca, haciendo que el temblor inicial quede olvidado por un final aceptable o por la simple voluntad de expresarse.
  • No exigirse a uno mismo el imperativo más bien contraproducente de pretender ser inteligentes para los demás sino que en vez de RENDIR debemos cambiar la misión a PARTICIPAR.
  • Algunos fóbicos sociales han utilizado técnicas de INUNDACIÓN como aceptar un trabajo de cara al público, o presentarse voluntarios en una asociación para obligarse así a 'pasar por el tubo' y superar los problemas de una vez. Este método de 'sacar la muela a mano' no funciona siempre y puede ser una apuesta que sobrepase muestras verdaderas fuerzas.
  • Si nos sentimos preparados por haber avanzado en los puntos anteriores nos podemos atrever a llevar a cabo alguna actividad mas eficaz tal como apuntarnos a una asociación, un curso de expresión corporal, un taller de habilidades sociales (en el que mediante juegos didácticos, simulación de situaciones y ensayo de nuevos comportamientos, y en un ambiente de personas con similares dificultades a las nuestras podemos quemar etapas) o aceptar un trabajo que sabemos que nos pondrá a prueba.
  • Sería algo bueno de cara a superar los miedos el reflexionar más allá de lo mal que nos sentimos lo que hay de realidad en los supuestos peligros (miedo al rechazo, a que no nos valoren o a no resultar interesantes y dignos de amor que posiblemente provienen de algunos factores educativos mal aprendidos -o enseñados cabría decir-.

¿Y si no puedo?

Es el momento de acudir a un profesional. Existen distintas psicoterapias exitosas contra la fobia social, siendo un problema clínico relativamente sencillo de solucionar comparado con otros trastornos mentales mayores.
A veces la verdadera dificultad es el orgullo o la cicatería lo que nos impide reconocer que tenemos un grave problema y acudir a un profesional competente.

fuente: www.psicologia-online.com

viernes, 25 de septiembre de 2009

Trastorno de Ansiedad Social - DSM IV

El DSM IV es la clasificacion de criterios diagnosticos de la American Psychiatric Association de los Estados Unidos. Entre los objetivos que guiaron la creacion de esta obra, citaremos la preocupacion por proporcionar criterios que aumenten la fiabilidad de los juicios diagnosticos.

DSM IV

TRASTORNO DE ANSIEDAD SOCIAL

A.- Temor acusado y persistente por una o mas situaciones sociales o actuaciones en publico en las que la persona se ve expuesta a personas que no pertenecen al ambito familiar o a la posible evaluacion por parte de los demas. El individuo teme actuar de un modo humillante o embarazoso.

 B.- La exposicion a las situaciones sociales temidas provoca casi invariablemente una respuesta inmediata de ansiedad, que puede tomar la forma de una crisis de angustia situacional.

 C.- El individuo reconoce que este temor es excesivo o irracional.

 D.- Las situaciones sociales o actuaciones en publico temidas se evitan o bien se experimentan con ansiedad o malestar intensos.

 E.- Los comportamientos de evitacion, la anticipacion ansiosa, interfieren acusadamente con la rutina normal del individuo, con sus relaciones laborales o sociales, o bien producen un malestar clinicamente significativo.

F.- En los individuos menores de 18 anos los sintomas deben prolongarse como minimo 6 meses.

 G.- El miedo o el comportamiento de evitacion no se deben a los efectos fisiologicos directos de una sustancia o enfermedad medica y no pueden explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental.

 H.- Si hay una enfermedad medica u otro trastorno mental, el temor descrito en el Criterio A no se relaciona con estos procesos.

Especificar si:

Generalizada:
si los temores hacen referencia a la mayoria de las situaciones sociales (p.ej.iniciar o mantener conversaciones, participar en pequenos grupos, tener citas, hablar con las figuras de autoridad, asistir a fiestas)

Nota: considerar tambien el diagnostico adicional de trastorno de la personalidad por evitacion



Encuentros grupales para tratar problemas de ansiedad - ansiedad social - fobia - fobia social - autoestima - asertividad - habilidades sociales - comunicacion - miedo a hablar en publico - relaciones interpersonales - depresion - panico -

viernes, 18 de septiembre de 2009

Ansiedad anticipatoria en la fobia social y trastorno de ansiedad social.

Qué es la Ansiedad Anticipatoria? - Fobia Social

ANSIEDAD ANTICIPATORIA
Una característica importante en la fobia social, es una marcada ansiedad antes de ocurran los hechos temidos, tiene el nombre de ansiedad anticipatoria, las personas se empiezan a preocupar y a sentir temor ante la situación temida mucho antes de tenerla que afrontar, esto provoca que cuando se afronta la situación esta se lleva a cabo peor, debido al estado de nerviosismo, esto provoca un aumento de la ansiedad anticipatoria para la próxima vez que se afronte la situación,creándose así un circulo vicioso que se auto alimenta.
Estoy tranquilo, sentado en el sillón, solo, sin nadie en casa. Empiezo a pensar en mañana, de pronto sin esperarlo como caído del cielo, mi corazón me da un vuelco, empiezo ahogarme, no tengo salida, entro en pánico, racionalmente sé que no me voy a morir aunque emocionalmente sé que la muerte esta en el siguiente segundo.¿Qué es lo que ha pasado conmigo?, ¿No lo puedo controlar?, ¿Tendré curación?Lo que acaba de suceder tiene mucho que ver con lo que se llama ansiedad anticipatoria.
La ansiedad es una respuesta positiva y natural del organismo, sirve para defenderse de una amenaza o simplemente para afrontar una situación difícil. Cuando se superan ciertos umbrales de activación, la ansiedad se trasforma en una respuesta patológica, la cual se manifiesta en ataques de pánico o en una alta ansiedad residual.
La anticipación, tiene que ver con imaginar el futuro. Cuando estoy sentado en el sillón de mi casa, y empiezo a pensar en lo que voy hacer mañana. Anticipo que va a ser horrible viajar en el metro, con tanta ansiedad, lleno de gente, cuando las puertas se cierran y no tengo salida. Más tarde llego al trabajo y no voy a poder parar de pensar en la cena que tengo con los compañeros, empezaré a sudar y no podré escapar de la situación y los otros me miraran y se reirán de mí. Mientras pienso esto mi corazón late a diez mil por hora, mi respiración es superficial y rápida, comienzan esas sensaciones a las que tengo tanto pánico. Mejor me quedo en casa, de esta manera mis temores se ven confirmados, me he vuelto a escapar de la muerte, la locura o del ridículo más espantoso.
La ansiedad anticipatoria tiene que ver con la profecía autocumplida. En muchas ocasiones cuando anticipamos, nos montamos unas películas, unos guiones que están tan solo en nuestra fantasía pero que al no confirmarlos o al confirmarlos según lo que hemos pensado, acaban siendo ciertos. Cuando estoy en mi casa en realidad me he salvado de un día horrible, de taquicardia en el metro, de mareos, de sudores en la cena... Si decido quedarme en casa la profecía se ha cumplido.Si hubiera salido, la realidad pudiera haber sido de otra manera...
Es interesante, ver a la ansiedad anticipatoria como la tensión entre el ahora y el futuro. Este vacío lo llenamos de interpretaciones catastróficas, de películas o de fantasías que acaban siendo ciertas.
Para romper este mecanismo hay varías técnicas, la reestructuración cognitiva, técnicas de relajación, la parada de pensamiento, el estar en contacto con el aquí y el ahora, visualizar el enfrentamiento a situaciones temidas de manera positiva o el plantear que hay de realidad y de fantasía en nuestras predicciones o anticipaciones.Tan pronto como dejamos de estar en contacto con el presente y saltamos hacía el futuro con tintes catastróficos, entramos en la espiral de la ansiedad anticipatoria.

Fuente: Alberto Garcia

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Tecnicas para revirtir la ansiedad social fobia social

Tecnicas para Revertir la ansiedad en situaciones sociales.

El listado fue confeccionado con sugerencias aportadas por especialistas y personas que padecen o han padecido Fobia Social y que de alguna u otra manera encontraron alivio a sus síntomas poniendo en práctica varias de estas sugerencias y consejos.
1) La práctica de Técnicas de Relajación, yoga, y/o ejercicios para bajar el nivel general de ansiedad.
2) Ejercicios prácticos de expresión:
-Lectura en voz alta del periódico o libro utilizando un tono de voz alto y que tenga contenido emocional.
-Realizar un ejercicio en el que contemos como si estuviéramos delante de un grupo de personas un asunto que hemos leído, visto en televisión, escuchado en la radio o hemos oído o pensado. El tema ha de ser diferente cada vez. Podemos grabarlo para escucharnos e ir cambiando el tono con que lo expresamos: disgusto, placer, admiración, enojo, etc, así será más efectivo es el ejercicio. Realizarlo al menos 5 veces por semana y por un mínimo de 10 minutos. Procurar conforme pasa el tiempo aumentar la longitud de las frases.
3) Algunas lecturas de libros de autoayuda que tratan las fobias de una forma sencilla nos permitirán tener un acercamiento con el tema y nos llevará a una mayor comprensión delproblema.
4) Para practicar nuestras intervenciones en charlas y conversaciones ir preparando el terreno hablando en primer lugar en las situaciones más fáciles (familiares de confianza, vecinos, compañeros de trabajo o con quienes nos sintamos más cómodos) introduciendo elementos que impliquen humor, comentarios personales y opiniones atrevidas que luego podamos poner en práctica más naturalmente en situaciones en las cuales nos sintamos más inhibidos a interactuar.
5) Este ejercicio sirve para mejorar nuestro estima. Frente a un espejo y al menos dos veces al día (al levantarse y antes de dormir por ejemplo) mirarse, observarse, y por último mirarnos a los ojos y decirnos algo bonito o reconfortante sobre nuestro aspecto, sobre nuestra personalidad, etc. Al principio no será fácil o cómodo pero con la práctica iremos ganando confianza.
6)Inscribirse en Cursos, talleres, Centros deportivos, practicar algún Hobbie y procurar adquirir compromisos tales como acudir a las reuniones de vecinos, religiosas o de trabajo, eventos sociales, etc. aunque nuestro papel al principio fuera modesto, pero logrando al menos familiarizarnos más con la situación grupal.7) Premiarnos sistemáticamente cada vez que consigamos o alcanzemos un logro u objetivo relacionado con las cosas que temíamos hacer, miedos a enfrentar, o afrontar situaciones en las que creimos no poder lograrlo. El premio puede ser alguna cosa simple que nos guste (una golosina, una salida a algún lugar, permitirnos determinada cosa etc.) o algo de más valor.
8)Hacernos un plan de EXPOSICIÓN gradual a las distintas situaciones sociales que nos agobian intentando hacer progresos pequeños pero continuados.
9) Tener un anotador o un cuaderno en el cual podamos enumerar cada día las cósas positivas que hemos logrado, por pequeñas que fueran. Por ejemplo, si logramos hacer ese trámite tan temido, iniciar una conversación, solicitar ayuda en la calle o en un comercio, hacer un chiste, participar en una clase, inscribirnos en un Curso, ponernos determinada cosa que consideramos ozada, etc. Será de gran ayuda e inspiración releerlo pasado un tiempor e ir comprobando las cosas que hemos ido logrando hacer.
10)Suprimir los pensamientos y conductas anticipatorios que tanta ansiedad inducen al adelantar con la imaginación mil situaciones agobiantes, humillantes y desagradables que seguramente nunca ocurrirán.11)No hurgar en las heridas más de la cuenta, si las cosas no han salido como esperábamos, si nos hemos sentido muy mal en alguna situación social, sólo empeoraremos las cosas defenestrando nuestra actuación. Es mejor concentrarse más en progresar que en criticarse a uno mismo. Todos podemos cometer errores y nadie es perfecto12)Para facilitar nuestra relación con los demás es conveniente estar al día de las inquietudes y afanes por las que las personas nos unimos en amistad (preocupaciones sociales, conocer lamúsica actual, el futbol, o las modas, procurando si cabe estar en un buen nivel como para poder más adelante tener algo que aportar). Y preocuparse por saber lo que la mayoría sabe (por ejemplo jugar determinados juego, bailar, algún deporte, conocer determinados procedimientosadministrativos, desenvolverse en un restaurante, etc.) nos será de gran ayuda a la hora de relacionarnos en diferentes entornos.13)Disponer también de una personalidad propia (unos gustos, unas ideas conocidas, unos intereses, conocimientos, etc.) que pueda hacer atrayente y productiva nuestra incorporación en los grupos.14)En los momentos de hablar en público o frente a personas que creemos podrían intimidarnos, no estar mirando con lupa nuestras sensaciones físicas perturbadoras sino concentrarnos en lo que estamos diciendo y en nuestra respiracion, mirando a nuestros interlocutores y hablando LENTO y DETALLADO en vez de rápido y comprimido tal como el "salir rápido" del apuro nos pediría.15)Hacer maniobras de preferencia, tales como sentarnos en el sitio de la mesa que más nos gusta y al lado de la persona que nos cae mejor o en el medio (en vez de sentarnos en el rincón más alejado y junto a la persona que menos nos gusta).16)No exigirse a uno mismo el imperativo más bien contraproducente de pretender ser inteligentes para los demás sino que en vez de RENDIR debemos cambiar la misión a PARTICIPAR.17)Si nos sentimos preparados por haber avanzado en los puntos anteriores nos podemos atrever a llevar a cabo alguna actividad mas eficaz tal como apuntarnos a una asociación, un curso de expresión corporal, un taller de habilidades sociales (en el que mediantejuegos didácticos, simulación de situaciones y ensayo de nuevos comportamientos, y en un ambiente de personas con similares dificultades a las nuestras podemos quemar etapas) o aceptar un trabajo que sabemos que nos pondrá a prueba.

Lo más importante en el caso de sufrir un Trastorno de Ansiedad Social es HACER ALGO PARA REVERTIRLO y no dejarse estar. Siempre que puedas consulta un Profesional y trabaja en tu recuperacion.
Lo único malo es no hacer nada.

Timidez-Ansiedad- Ansiedad social- Trastorno de Ansiedad Social
Referencia: trastorno ansiedad social.blogspot